Cuando se utilizan conductos de aire, es necesario supervisarlos para garantizar una instalación conforme a la normativa. Las normas y códigos internacionales reconocen que los sistemas de conducción de aire pueden transferir humo, gases tóxicos o llamas de una zona a otra, multiplicando así el riesgo de incidentes, pánico y daños materiales. Uno de los principales objetivos de este tipo de controles es reducir la propagación del humo a través del recirculado; para ello, es imprescindible contar con un sistema de detección eficiente que permita una reacción inmediata, deteniendo los ventiladores y cerrando las compuertas. Inim ofrece todo lo necesario para dar respuesta a este tipo de requerimientos.